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¿Quiénes somos?

Mas que otras empresas agrícolas

Llevamos mas de 20 años trabajando en este sector, tenemos una empresa familiar con una clara vocación de servicio al cliente, que ofrece un asesoramiento continuado y personalizado en las dificultades que en mayor o menor medida, siempre presenta una campaña agrícola. Desde nuestros comienzos no hemos dejado de innovar en un empeño constante de adaptarse a las necesidades del campo y el agricultor.

Ciclo de vida de nuestros productos

Conoce un poco más como trabajamos

Preparación del terreno

La preparación adecuada del terreno es determinante para lograr altos rendimientos del cultivo durante varios años. En esta labor se debe considerar:

  • La profundidad de rompimiento del suelo, de manera que se favorezca el desarrollo normal de las raíces.
  • La destrucción de la maleza para evitar su competencia con la alfalfa por espacio, luz, humedad y elementos nutritivos.
  • La formación de una capa de suelo bien mullida en donde la semilla emerja libremente para obtener un alfalfar excelente.
  • Control de Plagas y Maleza

    Una medida práctica para el control de las plagas mencionadas consiste en realizar cortes prematuros, debido a que así se reduce su proliferación.

    Las condiciones mas comunes que favorecen la presencia de maleza son:

  • Cuando un alfalfar está en plena producción y no se fertiliza y riega adecuadamente.
  • Cuando los cortes son muy irregulares en la etapa de madurez.
  • Cuando la altura de corte es muy irregular, el cultivo se expone a una fuerte invasión de maleza perenne. En ese momento es necesario realizar el control químico.
  • Cosecha, Cortado y Empacado

    Para lograr la máxima calidad y rendimiento se sugiere realizar los cortes cada 25 a 28 días en primavera y verano; en el otoño cada 30 a 35 días y en invierno cada 40 a 45 días. El número de días entre cortes depende de la luz solar, período en el cual la planta debe alcanzar una madurez óptima de cosecha y almacenar reservas de recuperación para un siguiente corte, de acuerdo a cada estación del año, dando como resultado una mayor longevidad en el cultivo.

    Para lograr el éxito en el juntado del forraje, se sugiere hacer esta actividad cuando el forraje tiene aproximadamente un 20 por ciento de humedad, y una vez junto, se sugiere dejarlo asolear un día más, hasta que alcance alrededor del 16 a 18 por ciento de humedad.

    La acción final del proceso de cosecha es el Empacado. Para lograr un buen empaque y obtener forraje de alta calidad, es importante sincronizar las actividades de juntado y empacado, de tal forma que la alfalfa sea manejada con un contenido de humedad entre el 16 al 18 por ciento para evitar la caída de las hojas por el golpeteo de la empacadora.